Todo lo que debes saber del Ratoncito Pérez

La  sustitución de los dientes de leche por los definitivos (más fuertes y duros) suele comenzar entorno a los 5 o 6 años. La mayoría de los niños viven la pérdida de su primer diente con alegría, ya que lo  interpretan  como una señal de que se están haciendo mayores. Pero algunos lo viven con sentimiento de pérdida y, ademáspiensan que están feísimos con la boca mellada. Si ese es el caso de tu hijo, lo mejor es hablarle con ilusión del Ratoncito Pérez y explicarle que su trabajo consiste en compensar a los niños con regalitos por la pérdida de los dientes.

Historia del Ratoncito Pérez

El origen más probable del ratoncito y su enlace con un hada proviene de un cuento francés del siglo XVIII de la baronesa d’Aulnoy: La Bonne Petite Souris (El buen ratoncito). Habla de un hada que se transforma en un ratón para ayudar a derrotar a un malvado rey, ocultándose bajo la almohada del mismo, tras lo cual se le caen todos los dientes.

En España, su introducción se ha atribuido a Luis Coloma, cuando hacia 1894 pidieron al jesuita que escribiera un cuento para el futuro rey Alfonso XIII, que entonces tenía 8 años, y al que se le cayó un diente. Sin embargo, en la novela de Benito Pérez Galdós La de Bringas, ​ escrita en 1884 y ambientada en 1868, el autor compara a un personaje, Francisco Bringas, avaro y tacaño, con el ratoncito Pérez, luego debía ser popular para el público ya antes del cuento del padre Coloma.

El Cuento del Ratoncito Pérez

Aquí dejamos el cuento original del Ratoncito Pérez para que se lo leáis a los más peques cuando llegue el momento:

Erase una vez, un pequeño ratón de ciudad llamado Pepito Pérez, que vivía con su familia en un agujerito de la pared.

Vivían  junto a una panadería, y por las noches él y su padre iban a recoger todo lo que encontraban para comer. Un día Pepito escuchó un gran alboroto en el piso de arriba y trepó por las cañerías hasta llegar a la primera planta. Allí vio un montón de aparatos, sillones, flores, cuadros… Parecía que alguien se iba a instalar allí.

Al día siguiente volvió y descubrió que era una clínica dental y eso le gusto mucho. A partir de entonces todos los días subía a mirar y aprendía. Luego practicaba lo aprendido con su familia.

Y así el Ratoncito Pérez se fue haciendo famoso. Venían ratones de todas partes para que los curara.

Pero empezaron a venir ratones ancianos con un problema más grande: No tenían dientes y querían comer turrón, nueces, almendras…

Cuando el Ratoncito ya se iba a su casa sin encontrar la solución, apareció en la clínica un niño con su mamá.  El niño quería que el doctor le quitara un diente de leche para que le saliera más rápido el grande y fuerte. El doctor se lo quitó  y se lo dio de recuerdo.

El Ratoncito Pérez pensó que podría comprarle el diente al niño, así que espero a que todos se durmieran y entró en la habitación. El niño se había quedado dormido con el diente debajo de la almohada. Al pobre ratoncito le costó mucho encontrar el diente pero al final lo logró, y lo cambio por un bonito regalo.

A la mañana siguiente el niño vio el regalo y se puso contentísimo, así que se lo contó a todos sus amigos del colegio. Y a partir de ese día, todos los niños dejan sus dientes debajo de la almohada para que el ratoncito se los cambie por un regalo.

Los regalos del ratoncito Pérez

En España la tradición manda que los niños el mismo día que se les cae el diente, lo depositen debajo de su almohada. Entonces el ratoncito Pérez aparece por la noche y se lo cambia por una moneda. Últimamente el ratoncito Pérez trae regalos y otro tipo de dádivas. Eso depende de la casa a la que vaya. Al día siguiente los peques tienen que mirar debajo de su almohada para ver que es lo que les han traído a cambio del diente.

La carta al ratoncito Pérez

Muchos niños de esta edad están aprendiendo a escribir, por lo que la carta al Ratoncito Pérez es un motivo excelente para hacerlo. Así el roedor puede saber qué le hace ilusión a niño y se la queda de recuerdo. Existen muchas plantillas en internet para descargarse, pero un dibujo del peque suele gustar más a nuestro amigo.

La puerta del ratoncito Pérez

Algunos casas y clínicas dentales tienen puertas de acceso a los túneles por lo que se mueve el ratoncito Pérez. Eso ya depende de las ganas que tengas padres y madres de ayudar al ratón a llegar a su casa. También se pueden encontrar en internet o librerías.

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Por Dra. Sara Gil el 06/6/2019
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